Capítulo 202

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Novela

 

Me vi envuelto en una historia de terror y aun así tengo que trabajar.

 

Capítulo 202:

Un lugar subterráneo cuya ubicación era desconocida.

Una oscura instalación rodeada de muros de hierro, similar a un refugio de emergencia construido dentro de un túnel.

“......”

— “Ah, agente. Por aquí, por favor.”

El agente del Equipo Tortuga Negra 1 siguió al guía.

En la Prisión de Cristal de la Oficina de Gestión de Desastres Sobrenaturales no existían guardias.

Una fuerza sobrenatural desconocida, sin forma ni sonido, actuaba como carcelero, mientras que un empleado humano se turnaba para supervisar el estado de dicho ‘carcelero’.

El custodio humano preguntó con cautela:

— “...¿Viene por el interrogatorio del Agente Uvas? Es decir, del 37-999.”

“......”

— “Entiendo. Por aquí.”

Siguiendo las indicaciones del custodio, el agente evitó al ‘carcelero’, abrió una pesada puerta de hierro y entró.

Y aquel lugar...

Era una caverna de cristal.

“¡...!”

Incontables cristales de cuarzo dispersaban la luz en todas direcciones, creando sombras y reflejos cambiantes por toda la cueva.

Sin embargo, extrañamente, no existía ninguna fuente de luz visible.

Un espectáculo de luces y sombras sin origen aparente.

Click.

— “La celda está aquí.”

El custodio abrió una vieja puerta oxidada ubicada en una esquina.

Pero dentro no había ninguna persona.

En su lugar...

Las paredes estaban cubiertas por innumerables canicas de cristal apiladas unas sobre otras, formando una estructura que refractaba la luz.

“......”

El agente las observó en silencio.

Capas y capas de esferas de cristal llenaban el espacio, formando una especie de cono gigantesco.

A primera vista parecía un adorno.

Pero dentro de cada esfera podía verse algo moviéndose.

Aaah...

Déjenme salir.

Déjenme salir.

Por favor.

Me traicionaste.

¿Voy a morir aquí?

Los prisioneros aislados.

Al estar frente a ellos, uno se sentía como un gigante capaz de observar a todos y cada uno de los seres atrapados dentro de aquellas esferas.

Una estructura grotesca que recordaba a un panóptico.

Esa era la verdadera forma de la Prisión de Cristal.

Una celda de aislamiento construida dentro de una sola canica.

Nadie, salvo el personal autorizado, conocía la ubicación exacta de esta cueva ni el método mediante el cual existía.

Y nadie podía salir a menos que el carcelero retirara personalmente su esfera de cristal.

Incluso si alguien lograba romper su esfera y escapar...

Eso tampoco significaba libertad.

Solo implicaba ser encerrado en otra esfera.

Una estructura circular.

Una sucesión infinita de habitaciones de cristal conectadas entre sí.

— “Esta está en la parte más alta. Escuché que solicitaron que fuera un poco más cómoda, ya que se trata de un exagente.”

La mirada del agente se detuvo.

Exactamente...

El piso 37.

La cima de aquella montaña de esferas.

Una sola canica.

Con una etiqueta.

37-999

“......”

Dentro de la esfera se distinguía una sombra negra.

Una figura acostada en el suelo, inmóvil.

— “Perdón. Estoy hablando demasiado. Aquí tiene el registro del interrogatorio anterior del 37-999.”

El agente tomó el expediente que le ofrecía el custodio y comenzó a leer.


Número de Recluso: 37-999

Nombre: Kim ■■
Nombre clave: Agente Uvas

Afiliación: Equipo Tortuga Negra 1, Unidad de Rescate y Despliegue (Suspendido)

Originalmente, el traslado se realizó para una evaluación física y mental rutinaria, procedimiento que normalmente requiere veinticuatro horas.

Sin embargo, debido a circunstancias inusuales descubiertas durante la entrevista inicial, el regreso del sujeto fue aplazado.

Actualmente se está considerando una detención formal.


Al llegar a esa última línea, la mano del agente se cerró con fuerza alrededor del documento.

Después pasó la página.

Fshhh.


Día 1

El recluso fue trasladado a la Prisión de Cristal como parte del procedimiento estándar para agentes que anteriormente estuvieron sometidos a restricciones sobrenaturales especiales.

Se confirmó que la restricción había sido eliminada.

(Ejecutor: Gran General Tigre de Daecheongbong)

Se realizaron entrevistas rutinarias y un examen físico.

Se detectaron anomalías durante el interrogatorio.

El recluso se negó voluntariamente a responder cualquier pregunta relacionada con la identidad, el momento o la naturaleza de la entidad sobrenatural responsable de la restricción.

Los procedimientos de evaluación fueron suspendidos.

El proceso fue reclasificado como interrogatorio.

Naturalmente, al principio el interrogatorio no fue demasiado severo.

¿Por qué se niega a declarar?

¿Tiene alguna lesión?

¿Puede estimar cuándo fue impuesta la restricción?

¿Qué tipo de restricción era?

Creyendo que el agente estaba manifestando una respuesta traumática después de una experiencia extrema, los interrogadores intentaron un enfoque gradual.

Sin embargo, cada pregunta obtenía exactamente la misma respuesta.

El recluso se negaba rotundamente a responder cualquier cuestión.

Fue entonces cuando los responsables comenzaron a comprender la gravedad de la situación.

Sospecha: evasión deliberada del interrogatorio mediante conocimiento previo de los efectos de la Prisión de Cristal.

Por ello, durante la noche del segundo día comenzó el verdadero interrogatorio.


Intensidad de Interrogatorio: Nivel 3

Se asignó un interrogador profesional.

Preguntas persistentes y detalladas.

Preguntas trampa.

Insinuaciones ocultas dentro de conversaciones cotidianas.

Incluso el silencio podía convertirse en una respuesta.

La intensidad aumentó gradualmente.

Después de tres días, las tácticas implacables de la Prisión de Cristal finalmente lograron quebrar a un sujeto que hasta entonces se había mantenido completamente evasivo.


Intensidad de Interrogatorio: Nivel 7

El cuerpo del recluso fue inmovilizado.

La cabeza y los ojos fueron fijados para impedirle apartar la mirada.

El silencio fue definido como una respuesta afirmativa.

Para evitar intentos de evasión mediante exclamaciones sin sentido u otras respuestas similares, se utilizó una mordaza durante los interrogatorios.

Como resultado, fue posible obtener respuestas claras de ‘sí’ o ‘no’.

Afortunadamente, no se utilizaron métodos de presión ambiental ni alteraciones dentro de la celda.

La decisión se tomó por consideración a la salud del recluso.

Aunque, en la práctica, resultó poco efectiva.


Día 5

Estado del recluso: Deficiente.

El recluso rechazó de manera constante y educada las recomendaciones para dormir y alimentarse.

Asimismo, solicitó que la llama dokkaebi asignada a él fuera retirada de la celda, alegando que ‘le daba pena verla en ese estado’.

La solicitud fue rechazada debido al riesgo de fuga o incidentes inesperados.

No obstante, por motivos de estabilidad emocional, se permitió introducir en la celda varios objetos apreciados por el dokkaebi.

El recluso expresó su agradecimiento por estas consideraciones.


Anexo: Opinión personal del interrogador

- A estas alturas parece probable que exista otra restricción sobrenatural activa.

- Se recomienda trasladar al sujeto a una instalación especializada para exámenes rituales o exorcismos adicionales.

Sin embargo, cuando se le preguntó directamente si estaba bajo otra restricción, el recluso respondió de forma sorprendente:

‘No’.

Y la Prisión de Cristal reconoció esa respuesta como verdadera.

- Es posible que el sujeto se encuentre bajo una sugestión que le haga creer que no está restringido.

A pesar de esta valoración personal, el traslado quedó suspendido temporalmente.


La página volvió a pasar.

La fecha cambió una vez más.

Y el estado del recluso mostraba signos de un deterioro aún mayor.

Día 6

Estado del recluso: Deficiente.

Por preocupación por la salud del recluso, se le proporcionó una comida especial (samgyetang de frijol mungo).
(La comida permaneció intacta hasta el día siguiente).

No se obtuvo ninguna respuesta durante los interrogatorios.

Se propuso aumentar la intensidad del interrogatorio mediante el ‘Laberinto de las Pesadillas’, pero la propuesta fue rechazada debido a la fuerte oposición de los agentes de campo.

“......”

— “Estos son los registros hasta el día de ayer.”

Y a partir de la siguiente página, el contenido ya no era un registro.

Era especulación.

Hipótesis sobre la verdadera identidad del recluso.

Con el sello:

‘Prohibida su extracción de las instalaciones salvo por personal autorizado’

Solo el custodio y el interrogador asignados podían acceder a esa información.

Sospecha de espionaje confirmada.

El agente apretó el puño.

Aunque el recluso permaneció completamente en silencio durante todos los interrogatorios, ciertas verdades obtenidas bajo circunstancias extremas permitían inferir qué preguntas deseaba evitar a toda costa.

Los puntos sospechosos eran los siguientes:

  • Fuente de información.
  • Propósito de su ingreso en la Oficina de Gestión de Desastres.
  • La entidad que le impuso la restricción.
  • Un período inexplicable previo a su contratación.
  • Rastros de diversos tipos de contaminación.

Y así se llegó a una conclusión.

Pero el informe no terminaba allí.


Sin embargo, considerando que el detenido no presenta deficiencias éticas, ha cumplido fielmente todas las tareas asignadas relacionadas con desastres sobrenaturales y demuestra tendencias éticas verificables, se sospecha que estas acciones pudieron haber sido resultado de coerción, amenazas o hechicería.

Debido a que las respuestas de sí o no solo permiten confirmar información limitada, se recomienda implementar métodos que fomenten una mayor cooperación por parte del recluso.


El agente pasó la página.

Era la última.

Había una nota adicional temporal adjunta.

Y esa era precisamente la razón por la que había venido.


Anexo

El agente del Equipo Tortuga Negra 1 que trasladó al recluso a la Prisión de Cristal solicitó en repetidas ocasiones actuar como interrogador durante los últimos días.

La solicitud fue rechazada por violar las normas.

Se confirmó posteriormente que otro agente del Equipo Tortuga Negra 1, presente en el incidente original, presentó una solicitud para colaborar en el interrogatorio.

Aprobación pendiente.

“......”

— “Todo está preparado, agente.”

Ryu Jaekwan dejó los documentos.

Luego se acercó a la esfera de cristal.


Parpadeé.

Sobre mí apareció un techo transparente.

El pequeño espacio semiesférico que me rodeaba contenía una cama, un escritorio, una silla, algunos libros y varias comidas organizadas según el reglamento.

Más allá de eso, todo parecía cubierto por una especie de niebla.

Sin embargo, podía distinguir que las paredes eran transparentes.

‘...Así que así es por dentro.’

La Prisión de Cristal.

Había una vez un dokkaebi que jugó una partida de yutnori contra Kim Seobang y, gracias a su habilidad, ganó una enorme casa de tejas.

Pero Kim Seobang no estaba dispuesto a perder su hogar.

Así que ideó una trampa.

Acusó al dokkaebi de utilizar magia extraña para hacer trampa, lo expulsó y recuperó la casa.

El dokkaebi se llenó de ira.

Entonces creó un lugar donde jamás podrían existir engaños ni trampas.

Un espacio no más grande que la punta de un pulgar, sellado dentro de una cuenta de cristal.

Y allí invitó a Kim Seobang a una revancha.

Jugaron otra vez.

El dokkaebi ganó.

Volvió a ganar.

Y siguió ganando.

Ganó hasta quedarse con todo lo que pertenecía a Kim Seobang.

Su casa.

Su fortuna.

Su familia.

Su rostro.

Su posición social.

Su esperanza de vida.

Y hasta su nombre.

Al final, el dokkaebi tomó la gran casa de tejas y se convirtió en Kim Seobang.

Como consuelo para su derrotado adversario, dejó atrás la cueva donde había vivido junto con la cuenta de cristal.

El derrotado Kim Seobang...

No.

Ya no era Kim Seobang.

Ni era nadie.

Aquel que se convirtió en nada permaneció en aquella cueva.

Hasta el día de hoy.

Custodiando la cuenta de cristal.

Y dentro de ese lugar nadie puede volver a recurrir jamás al engaño ni a las trampas.

La Oficina de Gestión de Desastres Sobrenaturales utilizó esa historia para crear el sistema de la Prisión de Cristal.

Esas misteriosas canicas de cristal capaces de bloquear todos los fenómenos sobrenaturales.

Y el guardián que las vigila.

‘Escuché que también mezclaron algún tipo de fenómeno sobrenatural relacionado con el más allá y el juicio.’

Fuera como fuese, no importaba.

Lo importante era que aquí, donde ahora estaba encerrado, solo podía existir una realidad limpia y precisa.

Las entidades sobrenaturales podían existir dentro de este lugar.

Pero únicamente como existencia pura.

Nada imposible podía ocurrir.

Era exactamente igual que...

La realidad fuera de la wiki.

Aquí todos los objetos especiales quedaban inutilizados.

Y los tatuajes no eran más que simples tatuajes.

‘Incluso durante la inspección corporal solo me quitaron cosas como el cañón de mano de cristal que llevaba encima.’

Como el tatuaje de inventario no podía activarse, no había nada más que registrar.

Pero por esa misma razón, este era probablemente el lugar más seguro imaginable.

‘No hay forma de que termine atrapado de repente en otra historia de terror.’

Físicamente, el Agente Choi tenía razón.

Era un lugar donde podía descansar con seguridad.

Incluso había oído que algunas personas pedían voluntariamente ser encerradas aquí para escapar de maldiciones o energías malignas.

Sin embargo...

“......”

Todavía no podía dormir.

La tensión y la resignación seguían recorriendo todo mi cuerpo.

Exactamente igual que durante los últimos días de interrogatorio.

Los interrogatorios de la Prisión de Cristal se estaban volviendo cada vez más intensos.

Por mucho que evitara responder, ya habían logrado obtener bastante información.

‘Estoy seguro de que ya lo sospechan.’

Que soy sospechoso.

Que incluso podría ser un espía.

‘Y si ya han llegado a ese punto, probablemente utilizarán métodos todavía más brutales.’

La Oficina de Gestión de Desastres podía llegar a ser despiadada con quienes consideraba enemigos.

Solo recordar algunos de los métodos de interrogatorio que conocía me hacía sudar frío.

‘Maldición.’

Quizá el Agente Choi esperaba que, una vez eliminada la restricción, confesara todo desde el principio.

Quizá quería que renunciara, ya que de todos modos no podía volver al lado del Director Ho.

El problema era que mis secretos no terminaban ahí.

Entre las cosas que sabía había demasiadas que no podían explicarse simplemente diciendo:

‘Soy un espía.’

Ni siquiera sabía cuánto podría revelar.

Y si lo hacía...

Tampoco sabía qué sería de mí después.

Esos eran los secretos que cargaba.

Mi mundo original.

La Cámara de Incubación de Sueños.

Las distintas contaminaciones.

Y...

Incluso los Registros de Exploración Oscura.

‘Si iba a hablar, debería haber confesado todo desde el principio y haber dejado que todo terminara simplemente con la etiqueta de "espía".’

Pero entonces...

¿Qué pasaría con Go Yeongeun?

¿Y con Jang Heo?

¿Y qué ocurriría con mi Boleto de Deseo?

‘En aquel momento fue la decisión correcta.’

......

Pero también lo sabía.

Pronto llegaría a mi límite.

“......”

La apatía me consumía.

Pero aun así debía mantenerme alerta.

Pronto llegaría la hora.

La aterradora sesión de interrogatorio llena de trampas y cebos.

Tragué saliva.

Reprimí mi ansiedad.

Y comencé a repasar mentalmente todo aquello que jamás debía revelar.

Entonces...

Grrrrrk.

Escuché el sonido del cristal deslizándose.

Una figura apareció al otro lado de la pared transparente.

El interrogador.

Pero no era el mismo de ayer.

— “...Recluso 37-999.”

“¡¡......!!”

Era el Agente Bronce.

No.

Ryu Jaekwan.

Estaba de pie al otro lado del cristal con una expresión sombría.

Un momento.

‘¿El Agente Bronce es hoy el interrogador?’

El método había cambiado.

Me puse tenso mientras analizaba rápidamente la situación.

Ryu Jaekwan sostuvo mi mirada y habló despacio.

— “Antes de comenzar el interrogatorio, debo informarle lo siguiente. Tiene libertad para realizar declaraciones falsas. Sin embargo, toda mentira será revelada de forma transparente.

Lo sé.

Si alguien miente dentro de la Prisión de Cristal, la respuesta verdadera aparece reflejada sobre el cristal.

Aquí solo el silencio puede protegerte.

 

— Recluso de Soñar Despierto.

 

Por eso no podía decir nada.

En este lugar, mentir era exactamente igual que decir la verdad.

Pero, claro.

Mi silencio también debía parecer sospechoso.

Probablemente ya sospechaban que conocía el funcionamiento de esta prisión.

Era evidente.

‘Y eso... también es verdad.’

Yo también sospecharía de mí mismo.

Apreté los dientes.

Y dirigí la mirada hacia Ryu Jaekwan.

‘Así que este es el nuevo enfoque.’

Traer a alguien que conozco.

Es un método más suave.

Pero no podía negar que también sería mucho más efectivo.

— “Comenzaremos el interrogatorio.”

Tragué saliva.

Y entonces...

Escuché una pregunta que jamás habría esperado.

— “¿Dónde está tu hogar?

“¡¡......!!”

 

Nota/s:

[1] Seobang - término anticuado para ‘esposo’, pero hoy en día las personas mayores lo usan para referirse a un yerno (o nieto político, sobrino político, cuñado, etc.)

[2] Duende coreano / Dokkaebi - a menudo representados vistiendo hanboks coreanos vibrantes y tradicionales con diseños simples. Su apariencia es diversa e intimidante, enfatizando su naturaleza indómita y temible.

Los Dokkaebi vienen en varias formas con rasgos y comportamientos distintos:

-Cham dokkaebi: bromistas traviesos

- Gae dokkaebi: maliciosos y malvados

- Kim seobang dokkaebi: retratados como granjeros tontos

- Nat dokkaebi: únicos por aparecer durante el día

- Go dokkaebi: guerreros hábiles que empuñan armas

- Gaksi & chonggak dokkaebi: considerados atractivos para los humanos

- Oenun dokkaebi: criaturas de un solo ojo

- Oedari dokkaebi: seres de una sola pierna conocidos por su amor por la lucha libre

 

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